Integrantes:
Andrés Díaz: Voces y guitarra
Federico Jr. Gabor: Guitarra y coros
Fernando el Chueco Núñez: Bajo y coros
Gonzalo Mercado: Batería
Género: Rock Alternativo
Cuando se tiene algo que decir se escribe en cualquier parte. Sobre una bobina de papel o en un cuarto infernal. Dios o el diablo están junto a uno, dictándole inefables palabras.
Prólogo a Los lanzallamas. Roberto Arlt
Quijotescos artistas, mentes lúcidas que emulan mediante sus canciones toda la seriedad y la fantochada del mundo a la vez, con mil y una noches a cuestas que consiguen dejar plasmadas mediante sus letras, son en escena muchísimo más de lo que el nombre de la banda ya en sí mismo condensa. Su marca registrada es la diversidad.
Luego de varios años de vida Andrés y Junior, que en aquel entonces tocaban juntos en una banda llamada Becuadro, cometieron un error poco glamoroso pero que sellaría sus destinos. Unos amigos en común tenían una banda llamada Xilema. El cantante y el guitarrista de la actual Cinema, nunca jamás del todo lúcidos, escucharon mal y comenzaron a llamar “Cinema” a la banda en cuestión alegando, inclusive, que era un gran nombre para una banda.
Al disolverse Becuadro el nombre actual de la banda es traído a colación nuevamente a raíz de que todos los integrantes eran fanáticos del cine. Así, a lo largo de aquel mítico año 2001, nace Cinema; y a partir de aquel día cada show se vincula a diferentes cuestiones fílmicas o artísticas.
Entretanto, Gonzalo y Fernando, que habían tocado anteriormente juntos en otra banda, vuelven a cruzar sus caminos durante el año 2006, sumándose ambos a Cinema y dando origen a la actual formación.
La banda se vio forzada a afrontar numerosos problemas a lo largo de su ascenso hacia la cima. “Los músicos somos seres complicados: siempre hay algo que arreglar, siempre falta mucho para lo que sea que haya que hacer, siempre hay dramas con el sonido o con los impuntuales horarios de ensayo, y cuando no estamos chamuyando minas sólo pensamos en juntarnos a discutir o a hablar de ellas”, declara visiblemente consternado el cantante de Cinema en una entrevista concedida a la Rolling Stone durante el pasado mes de enero.
Antes de cada recital en vivo, estos cuatro individuos sufren crisis existencialistas que les imponen una permanente supervivencia bajo presión y de constante lucha: se preguntan por el sentido de la vida, por la inevitabilidad de la muerte, por la suba de precio de los servicios y, sobre todo, por el lugar al que irán a festejar luego del show.
Hoy los músicos de Cinema (al igual que su público fiel) creen haberlo visto todo.
Pero no…
Hay mucho por decir aún al respecto de Cinema, ya que esta banda es un texto colectivo, siempre en construcción, siempre incompleto, siempre con noches por delante para seguir llenando las páginas de su historia.
Ante la clásica pregunta de por qué y con qué objetivo se conforma la banda originariamente, Andrés declara que “ya hastiados de la producción en masa querían ser distintos, no tener estilo, desafiarlo todo y a todos”.
Gracias a este elevado estado de disconformidad, los músicos de Cinema se convierten en irremediables dadaístas, desobedeciendo toda convención preestablecida, ridiculizando el arte burgués y su característico quietismo, haciendo gala de una singularidad única y sonriéndose mutuamente de manera irónica ante toda convención. Es de esta manera que los integrantes de Cinema logran sentirse verdaderos.
Cuando la escena en el Oeste comienza a cambiar y lo que hacía la banda se convierte en figurita repetida, sus integrantes eligen combatir y comienzan a delinear su actualidad: Cinema elige el arte en su totalidad, propugna que el arte no se puede escindir. Por lo tanto, la banda no hace música. La banda hace ARTE: en cada show cinemático se fusionan el cine (con proyecciones previas y, en ocasiones, de fondo sobre el escenario), el arte plástico, lo circense, lo carnavalesco, la literatura (cada puesta en escena es temática y pertenece a alguna corriente de la avant-garde contemporánea) y, por supuesto, la excelente música.
Con respecto a las influencias musicales de la banda, los múltiples estilos que fusiona Cinema se presentan como una alternativa a la propuesta masiva vigente que predomina en nuestro under local: combinan rock, funk, disco punk, hardcore, chacarera, zamba, grunge, surfer y stoner; no se ponen límites en ese aspecto, logrando de esa manera llegar a metas inimaginadas anteriormente. Es de esta manera que crean el homónimo “Cinema”, su primer disco integrado por trece temas de sonido rotundo y de gran fuerza, que deja asentado que la banda no se priva de expresar nada y propone un recorrido por tópicos propios y biografías personales sublimadas que nos permiten reconstruir el sentido de la vida misma.
La música es escritura, es poesía, es narración…la poesía es hija de la música de la lira griega, y la vida misma nace a partir de la poética. Un escritor narrando es un músico componiendo. Un músico componiendo es un escritor, y los escritores deben ser individuos comprometidos. Los músicos de Cinema se comprometen, salen al camino desafiando los límites de lo real, proféticos y pactando abiertamente con la ficción, y nos narran musicalmente, durante sus eternas noches de peregrinajes y de rock, historias que nos ayudan a edificar la libertad por medio del arte, la más pura de las pasiones.
Este 2010 nos demuestra, ya desde su primer mes, que Cinema sigue vivo y de pie, y que sigue pisando fuerte: con un cercano segundo disco de estudio, un acústico en vivo, un DVD y varias fechas programadas, la banda sigue golpeando puertas que –definitivamente –, no son las del cielo.